¿Sabes lo peligroso que es circular con neumáticos gastados? Demasiados conductores desconocen los riesgos y cómo puede afectar a la seguridad de su vehículo, por lo que aquí te explicamos por qué es imprescindible que prestes atención a tus neumáticos. La sustitución de los neumáticos es una parte esencial del mantenimiento adecuado del vehículo, ya que son uno de los elementos de seguridad del coche más importantes. Al influir la falta de profundidad del dibujo y la edad del neumático en la seguridad, lee lo siguiente para saber por qué debes mantener unos neumáticos en buen estado y cómo puedes evitar un accidente revisándolos con regularidad.
Los riesgos de circular con neumáticos desgastados
La condición de la banda de rodadura del neumático es el factor más importante de la seguridad de éste, ya que afecta directamente a la conducción y a la capacidad de frenada. Con el tiempo y debido a frenazos bruscos, la banda de rodadura se desgastará, lo que reducirá la adherencia del neumático y aumentará el riesgo de perder el control del vehículo. Si el neumático está desgastado hasta que la profundidad del dibujo sea inferior al límite legal de 1,6 mm, el riesgo de deslizamiento y pérdida de control aumenta significativamente. Además, a medida que el neumático pierde agarre, le costará más detenerse rápidamente, y en una situación de emergencia, eso podría ser crítico. Del mismo modo, si los neumáticos están desgastados de forma desigual, las maniobras de giro serán más difíciles y se incrementará el riesgo de perder el control.
Otros factores a tener en cuenta
Los neumáticos desgastados no son lo único que debe preocuparte, ya que la edad del neumático también influye en la seguridad. Los neumáticos se desgastan con el uso, pero también pueden deteriorarse con el tiempo, causando una pérdida de resistencia en las paredes del neumático y en la goma. Esto aumentará la probabilidad de un reventón de neumático al circular a gran velocidad, lo que puede provocar la pérdida de control y un accidente potencialmente mortal. Además, cuando la temperatura desciende por debajo de 7 grados centígrados, los neumáticos desgastados son aún menos eficaces. El compuesto de goma de un neumático de verano no está diseñado para funcionar a temperaturas tan bajas, por lo que la adherencia del neumático se reducirá considerablemente, lo que significa que le costará detenerse.
Cómo evitar el desgaste de los neumáticos
La forma más importante de evitar los riesgos de los neumáticos desgastados es realizar revisiones periódicas. Debes hacerlo al menos cada dos semanas, sobre todo en invierno, y debes centrarte en buscar signos de desgaste y daños. Asegúrate de mirar la profundidad del dibujo con una moneda de 20 peniques y comprueba que está dentro del requisito legal de 1,6 mm. También vigila las protuberancias, grietas o roturas de la pared del neumático, ya que afectarán significativamente a la resistencia y seguridad del neumático. Además, asegúrate de equilibrar y alinear los neumáticos cada 8.000-10.000 km para garantizar un desgaste uniforme y estabilidad al conducir.
Es vital que los conductores sean conscientes de los riesgos de circular con neumáticos gastados, ya que puede afectar significativamente a su seguridad y a la de otros usuarios de la vía. Además, con el aumento de las multas y los puntos de sanción por circular con un vehículo inseguro, ya no es una opción descuidar el estado de tus neumáticos. Con controles regulares y un mantenimiento adecuado, los conductores pueden evitar los riesgos de los neumáticos gastados y aumentar la seguridad de su vehículo. Si no te sientes seguro a la hora de comprobar el estado de tus neumáticos, consulta a un mecánico cualificado que pueda ayudarte.
